¡¡¡¡¡¡¡¡¡Obama, Obama, Obama, Obama..!!!!!!!!!!!!!

Hoy no hay más de que hablar ni para donde ir. Este acontecimiento lo invade, lo inunda, lo contamina todo con su necesaria, real o simbólica presencia. Cuando despertemos del en/sueño - porque ya está escrito que despertaremos -, nos hallaremos con la tremenda complejidad de nuestros universales problemas y con nosotros mismos. Pero también es lícito un receso - a veces y a sabiendas -, un baño de ilusión, un pequeño respiro. Luego, la vida continúa, recoloca las piezas de la cruda realidad en su sitio y, por no variar, de la misma manera. La lucha continúa. Un perpetuo retornar a la brega.



